¿De qué hablamos cuando hablamos de LA VIDA?
¿Del libro, de la puesta en escena, de la suerte del personaje que nos tocó interpretar?
El ser humano es el único bicho petulante. Sabiéndose incapaz de responder cuestiones esenciales inherentes a la vida, inventa preguntas a la medida de las respuestas que, como fábulas camufladas, decide creer o hacer crer.
¿Qué carajo es la vida? Usamos indefinidamente a veces esa palabra, que admite varias acepciones, pero esencialmente dos, básicas. Por esa razón creo de fundamental importancia dejar en claro de qué coño hablamos cuando decimos "la vida".. Si nos referimos a la existencia de seres vivos en general ("en el Planeta Tierra hay vida, en tanto es habitado por seres que nacen, crecen, se reproducen, mueren y.. a lo largo del transcurso de sucesivas generaciones pueden mutar y/o evolucionar"), o si aludimos a nuestra historia personal ("MI vida, mi historia").
Sin embargo todo lo anterior resulta un prólogo formal innecesario para el enfoque que me propongo abordar; tanto una vida como la otra, me ne fregan: ambas me parecen una soberana mierda. Es mi visión personal, y dado que tengo razones de sobra para fundamentar tal apreciación, de aquí en más, cada vez que escriba "vida", debe entenderse que lo que exprese remite exclusivamente a MI vida como historia existencial. Especialmente al presente y a la sumatoria de antecedentes más o menos cercanos a este hoy..
Cuando alguien dice "la vida es una mierda", o "esta vida es una mierda", yo entiendo que habla de su propia vida, de su experiencia personal como ser vivo. Yo al menos, cuando pronuncio tales sentencias, no hablo de otra cosa que de mí y mi tragedia. Sin embargo a veces también uso esas frases refiriéndome a la creación/evolución (tache cada uno lo que crea inexacto), a la existencia colectiva. Pero no es esta segunda opción la que me interesa analizar hoy..
Hoy hablaré de mí, de mi vida y de mi juicio a ella. Pero pienso hacerlo de una manera medio trucha: plagiándome a mí mismo.. transcribiendo lo que sobre el tema escribí hace tres meses, en Buenos Aires.. Va:
Vivir no es algo que me importe. Cuando sospechaba que la vida podía no tener sentido alguno, me interesaba apenas como un experimento absurdo. Hoy que esa antigua sospecha es certeza, todo me chupa un huevo. Pero no es eso lo más alarmante, ya que para que a alguien le guste algo y lo disfrute, no es necesario que ese algo tenga sentido, ni creo que haga falta explicación ni razón que lo justifique. Entonces, no veo motivo para explicar un carajo: no me gusta la vida y punto. Así funciona todo en mi planeta, y no hay argumentos más lógicamente irrefutables que "porque sí" y "porque no".
Creo haber dejado claro que la vida nunca me gustó, pero por las dudas lo repito: no decidí nada, me tiraron acá de prepo, y me la tuve que bancar. No veo puto milagro alguno en SER, y si me hubieran dado opciones, habría elegido no ser..
Alguna vez creí que no me gustaba esta vida (esta = mi) por X, Y o Z. Porque la abrumadora sumatoria de deseos incumplidos se solidificaba y era un cristal a través del cual todo se veía como una cagada. Pero imaginaba (porque quería imaginar) que eso podría cambiar algún día. Hoy estoy despierto, bien despierto, y sé que la cuestión no se mueve sobre ese carril: todo lo que realmente deseé, lo tuve.. a la larga o a la corta, lo tuve y.. no me hizo efecto. Hoy no deseo nada. NA-DA. Ni siquiera deseo desear. Es tan simple..
Solo espero que nadie me rompa las pelotas con cuestionamientos inútiles, absurdos y.. hasta irrespetuosos. Porque me parecería estúpido además, que alguien intentara refutar mis argumentos esgrimiendo los suyos, para convencerme de algo contrario a lo que siento: los sentimientos no se refutan con lógica alguna, ni son interferibles con sentimientos de diferente polaridad. Los sentimientos se respetan, y al carajo.
En ningún jodido lugar está escrito que la vida sea bella. Que valga la pena. Que tenga sentido. En ningún puto lugar del afuera hay algo escrito.
La vida puede ser hermosa para quien así la vea o la sienta; vale la pena para quien desea algo y lo consigue; tiene sentido para quienes se lo buscan y lo encuentran.
Yo, siempre en la orilla de la nada, no siento la necesidad de dibujar una irrealidad que no percibo con ningún sentido, y creerla real. No me jodan..! no estoy dispuesto a engañarme más: no soy fácil de engatusar, y autoembaucarme me demandaría demasiada energía (energía que no tengo ni quiero tener).
Tal vez ocasionalmente, cuando no puedo evitarlo, sea deshonesto con los demás; pero me niego a serlo conmigo mismo. NO ME GUSTA ESTA FARZA Y ESPERO QUE TERMINE PRONTO. THAT'S ALL.
28/07/2012