abril

Estaba dormido, dando vueltas y vueltas a la manzana como sonámbulo, buscando algo sin ver... o peor: sin saber qué, sólo mirando las baldozas y pensando en el cielo... como lo recordaba, una postal en la nostalgia.
Ayer desperté, levanté la mirada y vi que la estrella que me iluminaba, esa a la que jamás podría haber llegado dando vueltas y vueltas por las mismas veredas así vestido de dolor, ya no estaba en mi cielo: está en otro... Sí, desperté de una pesadilla de vueltas inútiles... y ahora sé que sólo se llega a la libertad cuando uno consigue dejar de ponerle nombre a su dolor... cuando se acepta la realidad haciéndose cargo de errores y pérdidas. Mi estrella entonces ya no es mía, mi dolor ya no tiene nombre, y así sin nombre empieza a ceder, desaparece... soy yo el que perdió el norte por haber vivido equivocado, y necesito decírtelo, necesito liberar de tu nombre a esa estrella fugaz que pasó por mi cielo y no era para mí o no la supe retener, lo necesito para limpiarnos de dolor, de tormentos... vos y yo.


chau hermosa..