conozco
el cielo y el infierno
la brisa del hallazgo y
la tormenta del desencuentro
el olor de pan recién horneado
y el de los sueños en suspenso
conozco el viaje de la flor
tierna en su primer aliento
para pintarse de final
oscura, quieta
en demasiado poco tiempo
conozco mi letargo y su condena
ir siempre detrás sin candil ni sosiego
pero recién hoy empiezo a descubrir
el agridulce esplendor del riesgo...
Gus
(estoy muy quieto acá, muy alejado últimamente... hasta que la máquina vuelva a andar, que esto por lo menos sirva de borrador, que borre el tiempo...)