Hallazgo

El 6 de noviembre de 1957 fue miércoles. Revisando un par de cajas nunca vaciadas después de la vuelta a casa, tras las sucesivas mudanzas de los últimos años, encontré una libreta bastante bien conservada, en cuya tapa dice “Libro de Familia Cristiana”. Según consta en las respectivas actas, Mary Elsa Falco y Roberto Lionel Dayan bautizaron al marrano en la Iglesia Parroquial de Santa Lucía el 5 de enero de 1958. Hasta ahí, nada novedoso para mí. Lo que me shockeó (o algo así) fue encontrar entre las páginas de esa libreta dos amarillentas hojas de almanaque, correspondientes a febrero y noviembre de 1957 (el mes de la cojida en cuestión, y el de la decepción: Andrea fue Gustavo). “Así que fue un miércoles”, pensé, y me sentí invadido por una rara tristeza que tenía mucho de ternura, al descubrir que mi vieja había guardado las hojas de los dos meses claves de mi llegada a este mundo...
A veces no valoramos el amor de nuestros padres, tal vez porque sin pensar demasiado lo sentimos como algo natural: nos aman porque no les queda otra, la naturaleza no da opciones en ese sentido. Pero como sea, es el amor más fuerte e incondicional que recibimos en esta vida... y descubrirlo cuando ya es tarde nos puede llevar a un bajón de la hostia...
Gus 2005