Autobiografía no autorizada (CEREMONIAS PARA DISOLVER)

si estos dos pelotudos creyeron que era tan fácil cortar mi cabeza y suprimirme en todos los escenarios del juego, si supusieron que la fuerza estaba en cierta popularidad que no eran conscientes de haber perdido... si apostaron a la superioridad numérica o si... lo que fuera, les salió al revés, y terminaron siendo la más patética ilustración de lo que resulta de un tiro por la culata, porque a mí no me jodieron ni la mitad de lo que pretendían, sólo me sentí muy mal, no sé si por una cuestión de golpe bajo al afecto o por descubrir estupidez enmascarada en su lugar... pero como haya sido los dos quedaron en orsái y yo, sin buscarlo, vi llegar el apoyo de todos los demás... todos los que oportunamente recibieron la iluminada novedad de que el Catelin era un hijo de puta que no convenía tener cerca porque... vaya a saber por qué... ¿tendrían miedo, sed de venganza, urgencia de un chivo expiatorio? nunca lo pensé demasiado, el teléfono no paraba de sonar, las visitas se sucedían... aun antes de conocer la estrategia en mi contra: supe de eso al recibir las primeras adhesiones... y la verdad es que está bueno ganar sin pelear, especialmente cuando uno no buscó el quilombo que... fue groso ahora que lo pienso, el cordobés perdió unaaniyito aquella tarde... unaaniyito del cerebro, y los ojos de satanás eran lanzallamas... uno no me quiso pegar (hizo bien: de arriba no se la iba a llevar...) y al otro le hubiera gustado pero no se animaba... sólo por eso no hubo violencia en el parque, porque ahí fue, una tarde de viernes de agosto del '78, no sé qué hacíamos ahí si ya no era el lugar habitual, pero ahí estábamos, en la manzana atravesda en diagonal por un sendero con nombre de... ¿aviador?, sentados como tres pelotudos, o tal vez ellos tuvieran razón, el pelotudo era yo, por estar ahí escuchando pelotudeces... callado porque siempre tuve sufuicientes pelotudeces propias como pa' andar suscribiendo las ajenas... y después de un largo silencio tiré la bomba... el tema era nuestra puta vida, lo que había que hacer y lo que había que dejar de hacer para salir de ese pozo de mediocridad improductiva (¿?), y la casa de Ana se convertía en antro prohibido a partir de los nuevos decretos de la plana mayor... entre otras cosas, y entonces esta noche podemos ir a la casa de Guido, de paso le levantamos la penitencia: por decisión de Pablo extraviado Bouvier, aprobada por Héctor obviamente, Guidino estaba desterrado... debido a ciertas actitudes que... disgustaban a la junta...? che cordobés la concha'e tu madre... no sería un gran verso todo tu discurso? pa' mí que tenías alma'e milico... y cuando nos estábamos por ir cada carancho a su rancho para volver a encontranos a la noche, los dos sujetos acordaron el lugar y la hora como dando por sentado mi acatamiento, pero... ya no me quedé callado y ardió troya mierda, no anduve con vueltas, sabía que se pudría todo pero... ma sí, yo no voy a lo de Guido hoy, estuve ayer y voy cada vez que quiero, pero hoy... (hasta ahí sólo eran caras de culo) ...ustedes son dos hijos de puta, cuando se les canta lo sacan del medio, y hoy van a ir a su casa porque no tienen otra cosa que hacer... ¿por qué no se van a bailar a Tarot? aclaro que en esa tampoco me prendo... esta noche voy a lo de Ana... porque soy el amigo de los niños, se acuerdan? y como ya venían muy mal predispuestos conmigo, porque siempre les pinchaba los globos ridículos que inflaban... estalló la guerra a muerte, una hora sacando mugre a la luz (ellos), yo defendiéndome sólo, no fue justo carajo, dónde estaban los demás? no importa, se pudrió todo, esa tarde estalló el grupo de los seis (RIP), con el cordobés no nos vimos por 17 años, Hector apareció uno o dos meses después y le dije qué hacés boludo como si lo hubiese visto el día anterior... y como era bastante soberbio l'hijo'e puta preferí joderlo, se debe haber atragantado con las disculpas que no le dí lugar a que me pidiera, porque ni mencioné el altercado... para qué... sabía que no sería el último.