Lo que sigue es copia (casi) textual de una serie de... (llámenlos lo que prefieran) ...extraídos de un cuaderno de fines de los '80, forrado con papel afiche verde horroroso y titulado Bostiario, que se salvó de la hoguera (pero no por mucho más: el 1 de agosto lo entierro pa' la Pachamama).
20/08/89 Bye Baires...
21/08/89 Jujuy, the arrival
26 de spetiembre de 1989 (fumando Wiston brazucas)
¡¡¡Basta, la puta madre!!!: se acabó lo que se daba; this is the return of the inner Giant Hogweed...
Esta vida (maravillosa, cochina, misteriosa o simplemente de mierda) se vive en la cornisa o no se vive. Se padece o no se siente.
Pasar la mano por el filo de la navaja, cortarse, gritar, sangrar, infección tal vez, curarse... para volver a pasar la mano por el mismo filo y cortarse... O hacerlo y no herirse: error de la física, proceso fallido, génesis de la religión, origen de la fe... Fe en quién sabe qué: no se tiene fe con la razón, y el alma no razona.
...confusión que late, estupidez que circula, incógnita atroz, dolor que recicla, odio que va, parodia de vida...
Uno al que encerraron por loco (A.A.) dijo alguna vez algo así como que la diferencia entre una sensación y un sentimiento es que la sensación es algo que sólo se percibe, mientras que en el sentimiento se interviene. Experimentar una sensación es estar en la platea. Sentir es ser actor en el escenario. El lo descubrió porque intervenía... en esta ronda de idiotas que apenas perciben. Por eso lo encerraron: percibieron que intervenía.
Cerrar los ojos y ser la oscuridad... aceptar que la luz se apaga al cerrar los ojos. Los interruptores son otra cosa, invento de los estúpidos que no intervienen.
Caerse a un precipicio y hacerse mierda (pero re mierda): de otra manera sería preferible saltar sobre el colchón y hacerse una paja.
Nada tengo contra las artes menores del viejo (Cortázar). No se coje sólo con el cuerpo. En el cuerpo juegan las sensaciones, en el alma los sentimientos... y la mente es el director de orquesta. El que niegue esto es un idiota que no entiende nada. Y yo no sé qué carajo soy... el sabio no, en todo caso, pero intervengo.
Nino dijo que el Hombre es el único Animal que está alzado los 365 días del año. No me parece importante. Para mí el Hombre es el único Animal que nace con los instintos atrofiados, que necesita asistencia para casi todo por demasiado tiempo para sobrevivir, y que hace el mal intencionalmente, consciente de hacerlo y más allá de cualquier instinto básico entendible en los animales inferiores (¡¿?!)... excepto para los retardados que creen que el tigre es malo porque se come al cordero... (o lo que carajo se coma: no sé si tigres y corderos cohabitan en algún ecosistema). El Hombre es el único animal con ego, el único que no se acepta tal cual es, el único que se resiste a asumir su condición (defectuoso, egoísta, cruel, mortal, carne perecedera), y se jacta de sus imperfecciones... hasta tiene la desfachatez de autodefinirse como animal superior...
En mi mundo... cortarse una oreja tiene toda la lógica del mundo... ese otro que no me pertenece (bendita exclusión que nos agradecemos mutuamente), ese mundo que se pueden meter en el culo ustedes, cerdos de mierda que trafican arte moviendo millones de dólares para acaparar la belleza en un cochino livind de mansión y aislarla de la mirada sensible de miles, millones de ojos que verían mucho más que un trofeo privado.
¿Qué diferencia hay entre un ser humano y una vaca? (si van a decir pelotudeces de una obviedad que ofende... cierren la boca). Muy pocas, diría que ninguna después de un martillazo en la nuca y la sierra de carnicero. Pero sí hay una gran diferencia: las vacas no matan hombres ni vacas...
O el Hombre está de más (sobra), o este planeta es el basural o la cárcel o el manicomio o el cementerio del Universo...
Si hay algo pereverso en este planeta, no tengo dudas... que el Hombre haya subsistido en la Tierra es prueba de la existencia del Mal: alguna fuerza satánica opera para que no desaparezca la única especie maldita.
El alma de la que hablan es improbable, un maneje del ego.
Nada sé sobre dioses. Si existe alguno, dudo que haya creado al ser humano. El Hombre no puede ser obra de otra entidad que no sea algún demonio... y Dios es impotente para hacer algo al respecto. Aunque no descarto esta alternativa: creó al Hombre en una divina borrachera, y algún demonio evitó que corrigiera o descartara esa obra errónea.
Esta pa' las iglesias: si un dios hizo al Hombre a su imagen y semejanza... ¡qué bosta debe ser ese dios!
El día que triunfe el bien y prevalezca sobre el mal, será el fin de la Humanidad. Dicho al revés resulta más claro: sólo el día que desaparezca la especie humana, el bien habrá vencido al mal en cualquiera de sus formas (ya sé... ya sé... ch..... un h....).
Sufro conviviendo con animales de mi misma especie, con los que siento que poco tengo en común. El Hombre es el único animal malo...
(¿Puedo dar un saltito a 2009? Bueno, que nadie pierda tiempo en señalarme contradicciones: no soy el mismo, obviamente, y además, de ser necesario puedo decir cualquier cosa para demostrar lógicamente que no hay tales contradicciones...)
Adoro escribir... lo que no soportaría es ser escritor. Adoro ser lector... lo que no puedo soportar es leer (por eso hace más de cinco años que no toco un libro).
Tengo buena alquimia con Artaud, Pessoa y Nietzche. Sí, esos tres. Tal vez porque siento que fueron seres cuyo pensamiento tiene puntos de contacto con el mío. A veces pienso que tal vez yo sea un heterónimo (desconocido aún para él mismo) de Pessoa que cobró vida... hasta que me descubro sin vida... No me identifico con el genio de esos tres, obviamente, sino con la ruina emocional de seres sensibles que vieron este mundo como realmente es: atroz (gracias maestro Sábato).
La locura es un par de alas que duelen.
Si toco un blues... es imposible (o por lo menos poco probable) que conmueva a alguien si no me conmueve a mí. En cualquier manifestación artística, transmitir es fácil o imposible, no hay grises. Se camina por la cornisa de lo espontáneo, o es mejor dedicarse a jugar al fútbol o cualquier otra historia de ese palo.
En el arte, en la música (que... ¿es mi palo?), existe una interrealción esencial entre lo técnico (intelectual, mecánico) y lo emocional (magic). Esto, que no lo inventé yo ni lo acabo de descubrir, complica todo para mí. Por lo menos hoy. Pienso que se me quemó eso que habilita ese puente que comunica lo intelectual con lo mágico, el cuerpo con el alma (¿o será que el puto puente en mí se derrumbó?). Eso que a los elegidos les permite transformar emociones en sonido... emociones que generan emociones en otros, receptores. Y bue... si alguna vez me sentí rather chosen, ya no... algún hijo de puta dinamitó en mí ese puente... (sospecho y... sí, soy sospechoso).
Algunos retardados creen que es posible sobornar a las musas, que el estudio y el sacrificio son buena coima para las "repartidoras de talento". Imbéciles...
Si algún día se esclarece el misterio eterno, no será a través de ciencia alguna. Si alguien consigue explicar lo inexplicable, seguramente será algún escritor buceando en el Arte, y no un pelotudo en un laboratorio, ni un filósofo, ni un iluminado... Por eso no habrá certeza. Nunca. Amén.
A veces pienso que... o soy idiota o escribo en clave (hasta podría dejarlo a elección del ocasional lector). Podría tratarse de una habilidad... si me animara a descartar que sea idiotez. Porque cada clave es única, irrepetible, y por ello indescifrable. La mejor manera de esconder algo es lograr que nadie lo busque...
Junio de 1990
A veces es bueno recibir una carta, para acordarse de que uno existe... me escriben, luego existo. Pero yo recibo muchas... amainen un poco, no quiero existir tanto... acá.
Escalo cerros diariamente con la mirada.
Sí, al menos una parte de mí disfruta el lugar (Jujuy). La otra... la otra está garchada desde el vamos, y "siempre es tarde ya"...
El estado (de, estando, no estar) de Héctor me tiene pa' la mierda. Todos ven su posible salvación por un camino distinto, pero él no la ve por ningún lado...
Supongo que Dill & woman creen que el milagro ocurriría sobre un diván. Ana tal vez crea que la puerta de salida está en el techo. La santa madre del borrego (la única pifiada del todo) cree que el pasaje de regreso a la vida se compra en la farmacia y la salvación se borda con agujas descartables... Rudy posiblemente todavía piense que la cosa pasa por un acto de voluntad férrea mirando adentro. Silvia cree que la descompensación afectiva solamente se puede recomponer con afecto. Y yo... quién carajo soy para creer... y mucho menos para meterme a opinar sobre el abismo... yo insisto en lo mismo: Héctor no está enfermo, y si lo está, su enfermedad no tiene otro nombre que desesperación, la deseperación de un ser sensible y hermoso que no se banca el horror de este planeta siniestro, este inmundo manicomio de puertas abiertas. Entonces, aunque no deba, creo que el signo de una adaptación que lo libere en parte de los demonios, puede ser un pan con manteca, un par de tetas, una guitarra, un templo o cualquier cosa insospechada para los que sólo creemos pelotudeces porque el culo es ajeno. Aun siendo improbable, no es imposible: cualquier cosa insospechada que encienda la llama y opere una alquimia de primer paso. Algo que desconozco, algo que lo haga sentir. Sentir en principio que ya no es el piso que se mueve bajo su inmovilidad... Sí, un milagro, pero chiquito, un milagro que empiece sin Freud ni Dios ni Halopidol ni conciencia ni ninguna de esas cosas que él, sistemáticamente rechaza porque aunque no sabe cuál es el camino... sí sabe cuáles no son...
"...el oro y el moro y la américa virgen..."
"Esa noche Dios o quién carajo sea que mete el dedo en las llaves, me encendió todas las luces... pero igual no vi nada..."
La gente que no me conoce tiende a aceptarme porque... no me conoce. Supongo que si hablara más sería desagradable.
Creo que lo que más les jode a quienes están seguros de algo que yo pongo en duda es que les demande tanto esfuerzo intelectual demostrar que yo, que no sé ni estoy seguro de nada, sea el equivocado. Que se jodan, ya se sabe que quien juega con fuego se... mea en la cama. Gabbani lo sabe y sigue insistiendo... que se joda también, cómo se va a poner a discutir con un descerebrado que no piensa...
No puedo escribir más que fragmentos, no puedo vivir más que fragmentos, no puedo sentir más que en fragmentos... no puedo cohesionar los fragmentos de mí mismo...
Hay un libro que no leí, del que ni siquiera sé quién fue el autor... (sí sé, pero no importa, de cualquier manera no pienso leerlo ni recomendarlo) ...que se llama La simulación de la locura.
Creo que mi vida, si fuera un libro o cualquier otra cosa que que lleva título, se debiera llamar La simulación de la cordura. Porque eso es lo que es: una guerra continua entre fragmentos. Una negociación agobiante... tratando de lograr que el más coherente y sano de los yo que me habitan sea una voz de mi interior... de esa totalidad fragmentada, en boca de una imagen figurativa. Es bien jodido, no crean... ¿por qué justo a mí me habrá tocado se yo?
INCONCLUSO (es que me pudrí de copiar...)