¿Un qué?

No me jodás, payaso. Si querés ponélo, pero se llama nada...

Maldigo este bendito viento
mágico, esquinado
impostor
si no trae más que delicias
que no puedo tomar
Malditos amaneceres
simuladores alados
que un cerco asfixia
relojes de salmareas invisibles
un espinal sin rosas
maldito este ángel perverso
en que me convertí
Maldito desde siempre
hasta las cenizas
Maldito el tiempo lánguido
y malditas las noches
demoradas
esperadas
sangrando en siestas convulsivas
sangrando y fingiendo
extasiado de espejimos
imbécil colmado de guirnaldas
Como sea:
bendito este viento...
maldito