Hoy, hoy, hoy... Mañana tal vez no exista. Tengo miedo. Miedo sin vueltas. Cambié la foto, puse una de hoy. Quería que se viera mi cara de terror. Maldigo el día de hoy. Si pudiera volver una semana atrás... me quedaría a vivir... Ya sé, una semana atrás era sólo una fantasía que sólo podía traernos a hoy, este hoy que odio con toda la fuerza de mi alma. Y de mi cuerpo. Si pudiera volver un año atrás, ni borracho me asomaría por estas ventanas: si se va a perder un tesoro impensado, es preferible no saberlo...
Hoy... me bebo mi propia sangre para reciclarla en ese estúpido lugar donde mi ser está astillado, frágil, tocado... un barquito a la deriva en un mar que se lo está tragando. Pero no importa, está todo en orden, en su lugar.
Me sobreestima, no soy tan fuerte. Aguanto el dolor, pero lo sufro intensamente.
Y ahí estás vos ahí acá en el aire que respiro... No quiero que estés mal, no resisto tus lágrimas...
Sí... eternamente por un mes. Sí, pero no quiero arrastrarte al otoño.
Quiero que mires algún horizonte... donde un sol me borre, porque yo soy la luna.
Hoy no me pidas más, hoy... sólo sospecho que mañana se me va a terminar de desgarrar el alma...
Guardá esto en otro lado, si querés... Como comprenderás, no debe estar acá.