Proyecciones

Si me preguntan ¿qué querés ser cuando seas grande? (es decir cuando sea viejo), la tengo tan clara que no dudo en responder que quisiera ser un jubilado que perciba un muy buen haber, para no pasar sobresaltos económicos y ayudar a mis hijos (fui hijo, y se que a los hijos siempre les hace falta una ayudita). Me gustaría tener en el último capítulo toda la paz que me fue tan esquiva en los anteriores, y dedicarme al culto de mis pasiones (que no sé cuales serán en el futuro, pero hoy apostaría a la música, escribir, y esta puta máquina: no changes).
Si en cambio la pregunta fuera ¿qué te gustaría ser en la próxima vida?... supongo que lo pensaría un poco, para no caer una vez más en las estupideces que dije últimamente (piloto de Fórmula 1, jugador de fútbol, ¡¡¡mecánico!!!), y terminaría respondiendo: “dame unos minutos para elegir el instrumento”. ¿Guitar hero, rock’n’roll star?, ¿pianista de jazz como me imagino en el reino de la fantasía cuando escucho a Bill Evans?, ¿guitarrista/compositor con un talento de la hostia, tipo el Flaco?, ¿bajista de jazz-fusion poseído por el espíritu del maravilloso Jaco? No se, eso se vería, pero despojado de los tics de resentido que me llevaron a imaginarme en cualquiera, creo que los dioses me están debiendo una vida de músico…
Gus